El acecho tolteca y su vigencia en nuestros días

El acecho tolteca y su vigencia en nuestros días

El acecho es una enseñanza tolteca que guarda una impresionante vigencia. Estar alerta en todo momento, cada movimiento, cada acción, cada pensamiento…Como un puma sentado en la distancia, sabe todo lo que ocurre, está presente, consciente, vigilante. Por su relevancia en este siglo, nos adentramos en El acecho tolteca y su vigencia en nuestros días .

Este hermoso animal de poder (puma) nos regala una gran lección de vida. Los antiguos chamanes toltecas lo sabían, y han dedicado sus vidas a enseñarlo al mundo. Se trata del acecho: un enfoque orientado en la exploración interna con la finalidad de ayudarnos a centrarnos en el presente.

Ese aquí y ahora tan esencial. Debemos hacerlo parte de nuestra vida diaria. 

El acecho invita a vigilarnos por completo. Observar nuestros pensamientos, lo que hacemos, nuestras actitudes ante la vida y el mundo, nuestra palabra. Todo esto debe ser un motivo de reflexión y atención interna.

Esta manifestación del ser se lleva a cabo en nuestra realidad cotidiana. Todos estos elementos convierten el arte del acecho en una vida cargada de significado y, por ende, de una fuerte carga de conocimiento interior. Al final del día, logras desarrollar la actitud correcta que te motiva a realizar tu crecimiento espiritual y personal. 

Según estudiosos del mitico José Castañeda, quien tuvo acceso a las enseñanzas antiguas toltecas, regaló al mundo este conocimiento con la publicación de varios libros. De la mano de Don Juan Matus, indio Yaqui y su maestro en estas lides, pudo comprender la importancia del camino interior.

El acecho. Energía e impecabilidad

Para Castañeda, el acecho se basa en dos aspectos fundamentales: la energía y la impecabilidad. Por energía nos referimos a ese motor que nos permite ver el presente de manera clara y lo impecable debe verse como el uso adecuado de esa energía.

El arte del acecho y su vigencia en nuestros días

Muchas culturas, sobretodo la contemporánea llaman esto Mindullness, atención al presente o estar en la divina presencia del aquí y el ahora. Esto es una muestra más de la gran sabiduría que desarrollaron los pueblos indígenas por milenios. 

Castañeda, nos revela las bases del arte del acecho, en su libro La Rueda del Tiempo:

El arte del acecho es aprender todas las singularidades de tu disfraz,” dijo Belisario sin prestar atención a lo que don Juan le estaba diciendo. “Y aprenderlas tan bien que nadie podría descubrir que estás disfrazado.”

La Rueda del Tiempo de Carlos Castaneda

Para conseguirlo, necesitas ser despiadado, astuto, paciente y dulce. Ser despiadado no significa aspereza, la astucia no significa crueldad, ser paciente no significa negligencia, y ser dulce no significa estupidez. Los guerreros actúan con un propósito ulterior, que no tiene nada que ver con el provecho personal. El hombre corriente actúa sólo si hay posibilidad de ganancia. Los guerreros no actúan por ganancia, sino por el espíritu¨.

El arte del acecho y su vigencia en nuestros días

La entrada del nuevo tiempo que estamos viviendo nos invita a acecharnos y buscar nuestro equilibrio, sin tener que salir del mundo caótico en el que nos encontramos. Tomar las herramientas que nuestro pasado indígena nos regala, son formas de empoderarnos en amor hacia el mundo que nos rodea. 

Nunca es tarde. No importa la edad o el status que tengamos. Siempre es importante conocernos y amarnos. El conocimiento milenario de los antepasados indígenas pueden ayudarnos. El acecho tolteca y su vigencia en nuestros días está a nuestro alcance.

Carlos Castañeda: Fue antropólogo y escritor peruano (nacionalizado estadounidense). Autor de una serie de libros que contaban sus experiencias con un tipo particular de nahualismo tradicional de Mesoamérica. El arte del acecho, la tensegridad, y la impecabilidad son algunos de los temas explorados en sus libros. A pesar de la controversia alrededor de su obra y su vida, desarrolló una fama internacional.